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Yeste y la Orden de los Templarios
Después de la victoria de la batalla de las Navas de Tolosa en
1212, estos monjes guerreros Templarios pasaron desde la provincia de
Jaén por Yeste, en unión de otros guerreros, la Orden de
Santiago, instalándose en el Castillo de los Figueroa, en el de
Letur y Socovos, como al igual en otros pueblos de la provincia, y otros
enclaves que se dirán.
Alfonso I de Aragón llevó sus armas hasta Alcaraz, situándose
en los castillos ya dichos, y derrotó a los Musulmanes que tenían
esta fortaleza en 1123; y Alfonso VIII de Castilla después de la
ya dicha victoria de las Navas de Tolosa, acompañado de los Monjes
Templarios se apoderó de dicha fortaleza en 1219.
Don Alfonso de Castilla y su yerno Don Jaime I de Aragón acompañado
de sus padrinos y guardaespaldas los Templarios, celebraron una entrevista
los guerreros del Castillo de Yeste con los del Castillo de Almansa que
para estos guerreros era un enclave importante desde el 1130, desde Don
Jaime I de Aragón se disponía conquistar Levante y en especial
Valencia.
Los enclaves y bailías más importantes en esta zona de los
Templarios fueron: Yeste, Alcaraz, Villarrobledo con un Monasterio y el
Fuerte Laguna en 1137, Castillo de Almansa y Caravaca de Murcia.
Realizaron varias instalaciones desde Yeste por Alcaraz, El Bonillo, Munera
y otros pueblos, como son: molinos de viento, molinos de agua en los ríos
cercanos, embalses importantes, en el Bonillo crearon las Salinas de Pinilla,
fincas rústicas que aún hoy existen y son importantes, establos
para curtir pieles y sus confecciones, etc.
Puede escribirse un libro de todo lo que hicieron en esta zona pero, desde
el momento que eliminaron a esta Orden de los Templarios o masacraron,
que fueron los mismos que fueron defendidos por éstos, o sea, la
Iglesia, Reyes y demás jerarquías del gobierno.
Desde ese momento el Santo Oficio y los mandamás empezaron a tapar,
hacer olvidar y borrar cuanto había histórico de esta Orden,
aunque parece ser guardan lo más importante de ellos en los archivos
del Vaticano.
Todo ello fue para quitarles cuantas propiedades tenían, que eran
muchísimas en distintos países.
Sin lugar a dudas en ese castillo debe haber signos templarios con sus
distintos mensajes y significados, ya que en la mayoría los hay;
quizá algún día pase por ahí y los descubra.
(Investigaciones
realizadas en
Historia de los Templarios y en Enciclopedia Espasa-Calpe).
Villarrobledo Marzo de 2004
Diego Almansa Munera
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